Redacción NTR 19 marzo, 2019

La llegada de Zidane ha tenido muchos efectos positivos en la plantilla del Madrid. Uno de ellos, el resurgir de Asensio, al que el Bernabéu volvió a ver a un nivel en el que hacía tiempo que no estaba.

El mallorquín no estaba en el grupo de los señalados de la era Solari, como Isco, Marcelo, Keylor o Bale, pero su rendimiento estaba muy lejos del que mostró en sus dos primeras temporadas de blanco. Dos años en los que la confianza de Zidane le dio alas.

Ahora, el regreso del francés es vitamina ZZ para el 20 blanco, que ante el Celta cuajó un gran partido y dio síntomas de recuperación.

Asensio había caído en una especia de depresión deportiva en la que estaba atrapado desde la lesión que le tuvo 43 días de baja desde el 19 de diciembre. Al parón forzoso llegó habiendo perdido puntos como titular con Solari y a su regreso también le estaba costando hacerse un hueco en un once inicial en el que se habían hecho fuertes en ataque Benzema, Vinícius y Lucas.

La llegada de Zidane es revitalizante para Asensio, por el que el técnico francés siente especial debilidad y por el que apostó muy fuerte desde que decidió quedárselo en la plantilla en su segunda temporada al frente del Madrid.

Confianza máxima

Asensio es una apuesta de Zidane, que está dispuesto a recuperar la mejor versión de un jugador en el que confía ciegamente. Tras fichar a Asensio para la 16-17, el mallorquín fue la sensación de la temporada del doblete blanco y jugó 38 partidos pese a la competencia de la BBC, marcando 10 goles y siendo protagonista del famoso plan B.

La pasada campaña, la de su confirmación tras un estelar año de debut, Asensio siguió creciendo de la mano del francés y resultó decisivo, jugando 53 partidos y anotando 11 tantos.

Fulgurante fue su comienzo de campaña liderando la conquista de la Supercopa de España ante el Barcelona y resultó decisivo en la Champions, con apariciones estelares en eliminatorias como la del PSG y el Bayern.

La llegada de Zidane es un golpe moral para Asensio, reforzado por una titularidad ante el Celta en la que el jugador respondió a la confianza del técnico, como casi todos los jugadores.

El Bernabéu volvió a disfrutar de las galopadas del mallorquín, de ese fútbol vertical y atrevido que hace tiempo no ofrecía. Asensio no coronó su actuación con un gol, pero dejó detalles de que está preparado para ser otra vez el niño de ZZ.

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